Raúl P. B., hijo de un empresario restaurantero de Oaxaca, fue vinculado a proceso y enviado al penal de Tanivet, en Tlacolula de Matamoros, por los delitos de violencia familiar y violencia de pareja. La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) documentó al menos seis episodios de violencia física y verbal cometidos entre 2023 y 2025, principalmente en Oaxaca de Juárez y Tlalixtac de Cabrera, lo que derivó en la obtención y ejecución de una orden de aprehensión.
Durante la audiencia inicial, el juez dictó la vinculación a proceso y ordenó prisión preventiva justificada, estableciendo un plazo de un mes para la conclusión de la investigación complementaria. El caso ha generado amplia repercusión social; usuarios en redes han exigido que no se repita la impunidad en delitos de género y que la posición económica de la familia del imputado no interfiera en la justicia.
En 2024, la violencia familiar se mantuvo como uno de los delitos más denunciados en Oaxaca, con más de 6 mil carpetas de investigación iniciadas por la FGEO. Colectivos feministas han alertado que estas cifras esconden casos de impunidad y revictimización, especialmente cuando los agresores poseen influencias políticas o económicas. La fiscalía aseguró que continúa aplicando protocolos con perspectiva de género, aunque organizaciones civiles cuestionan la efectividad real de estas medidas ante los obstáculos judiciales persistentes.
