La ejecución del programa estatal «Oaxaca Camina» desencadenó una jornada de tensiones y desacuerdos entre el sector comercial y las autoridades municipales durante la mañana de este jueves. El foco del conflicto se centró en la calle de Aldama, donde la reubicación de puestos semifijos, derivada de las obras de ampliación de banquetas en la vialidad 20 de Noviembre, provocó el descontento de vendedores que han ocupado la zona por décadas. La situación escaló cuando una comerciante de alimentos exigió el respeto a su antigüedad de más de 30 años, lo que atrajo la presencia de integrantes de un sindicato y de elementos de la Policía Municipal, quienes intervinieron para resguardar las labores de la Dirección de Comercio en Vía Pública y evitar confrontaciones físicas entre los grupos involucrados.
Aunado a lo anterior, la incertidumbre permeó entre los locatarios debido a la falta de claridad en los acuerdos previos sobre la saturación de las calles aledañas. Según los testimonios recabados en el sitio, existía un compromiso de no reinstalar vendedores frente al Mercado 20 de Noviembre ni sumar nuevos puestos en el tramo que conecta con J.P. García; sin embargo, el desplazamiento forzado hacia avenidas como Hidalgo y Miguel Cabrera rompió con dicha expectativa. Cabe destacar que, de acuerdo con cifras oficiales del ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, en el corazón de la ciudad operan aproximadamente 668 comerciantes semifijos, una cifra que ha obligado a la administración a realizar reubicaciones constantes, como las 260 registradas durante el ciclo anterior en calles estratégicas del primer cuadro.
Finalmente, el panorama para el comercio formal e informal en el Centro Histórico se vislumbra complejo para las próximas semanas, pues se tiene previsto que las obras de intervención urbana se prolonguen hasta la primera quincena de abril. Mientras los trabajos de infraestructura avanzan, la gestión del espacio público continúa siendo el principal punto de fricción, dejando abierta la posibilidad de nuevos incidentes mientras no se logre un consenso definitivo entre las necesidades de modernización peatonal y el derecho al trabajo de quienes integran la economía popular de la capital oaxaqueña.

