En Oaxaca, el uso de armas de fuego predomina en los homicidios dolosos, según revelan datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP). Durante 2025, se registraron 781 carpetas de investigación por este delito en la entidad, de las cuales 655 involucraron armas de fuego, representando aproximadamente cuatro de cada cinco casos. Esta tendencia se alinea con el panorama nacional, donde ocho de cada diez homicidios dolosos se cometen con este tipo de armamento. En contraste, 65 se perpetraron con arma blanca, 54 con otros elementos y cuatro no especificaron el medio. Para los homicidios culposos, el empleo de armas de fuego desciende drásticamente al 4 por ciento, ya que la mayoría deriva de accidentes viales.
Por otro lado, en delitos como lesiones dolosas, las armas de fuego también figuran con frecuencia: de 2 mil 663 casos reportados en el mismo periodo, 141 se ejecutaron con ellas. En lesiones culposas, dos de cada diez implican este instrumento, mientras que en feminicidios, solo uno de cada diez recurre a disparos. Estas cifras subrayan cómo el armamento letal se concentra en actos intencionales de violencia, exacerbando la inseguridad en regiones clave del estado.
Además, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Oaxaca (SSPC) intensificó esfuerzos contra la proliferación ilegal. Entre octubre de 2024 y septiembre de 2025, mediante 75 mil 64 operativos, se decomisaron 109 armas largas, 194 cortas y 5 mil 276 municiones. Estos aseguramientos ocurrieron principalmente en la Costa, Istmo de Tehuantepec, Valles Centrales, Sierra Sur, Mixteca y Cuenca del Papaloapan, donde los poseedores no pudieron acreditar su portación legal y fueron remitidos a la Fiscalía General de la República (FGR). Tales acciones buscan mitigar el impacto de las armas en la delincuencia, aunque los indicadores delictivos persisten como un reto para la seguridad pública.
