Ante el incremento de robos y asaltos en calles de Oaxaca, vecinos de colonias, fraccionamientos y zonas urbanas han colocado cámaras de videovigilancia para proteger sus hogares y detectar a posibles delincuentes. Sin embargo, varias de estas instalaciones se encuentran en la vía pública, lo que las convierte en ilegales según las normas de protección de datos personales y seguridad pública vigentes en la Zona Metropolitana de Oaxaca.
En fechas recientes, personal del C5i Oaxaca, en coordinación con la Agencia Estatal de Investigación, la Policía Auxiliar Bancaria Industrial y Comercial (PABIC) y la Policía Municipal de San Sebastián Tutla, realizó un recorrido por el fraccionamiento El Rosario tras recibir llamadas anónimas que alertaban sobre el posible uso indebido de estos aparatos. Aunque los colonos argumentaron que las cámaras buscan prevenir delitos, las autoridades constataron que algunas captan imágenes de espacios públicos sin el consentimiento de la ciudadanía. Ante la molestia expresada por los habitantes, los elementos decidieron no retirar los dispositivos mientras no exista una denuncia formal.
La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) emitió recomendaciones nacionales precisamente por la inconformidad ciudadana que ha generado el aseguramiento de cámaras en vías públicas. Según la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de los Particulares (LFPDPPP), el uso de estos sistemas debe limitarse a la protección de bienes e instalaciones y a la prevención de delitos. Queda prohibido captar imágenes de personas sin su consentimiento en áreas públicas, salvo que se trate de corporaciones policiales.
La dependencia también advierte que es ilegal instalar cámaras en baños, vestidores, habitaciones privadas, escuelas, hospitales o iglesias sin autorización expresa de las autoridades correspondientes. Para quienes colocan dispositivos en el exterior de sus domicilios, Profeco sugiere notificar a los vecinos mediante carteles visibles o reuniones vecinales, garantizando así que las personas sean conscientes de la vigilancia y puedan resguardar su privacidad. Dentro de las propiedades privadas, en cambio, sí está permitido el uso siempre que no se vulneren derechos fundamentales.

