Durante los trabajos de remodelación del templo principal de esta comunidad chinanteca, ubicada en la región del Papaloapan, fueron descubiertos restos óseos al retirarse el antiguo piso de la iglesia dedicada a San Juan Bautista.
El hallazgo tomó por sorpresa a los trabajadores y rápidamente corrió la voz entre los habitantes del lugar. De acuerdo con la memoria colectiva de la comunidad, la iglesia fue construida hace más de 200 años sobre un terreno que, según versiones orales, habría funcionado anteriormente como cementerio. Aunque esta afirmación no está respaldada por documentos oficiales, ha sido compartida de generación en generación.
Algunos ancianos de la localidad creen que los restos podrían pertenecer a sus antepasados chinantecos, aunque también han surgido otras interpretaciones entre los pobladores. Lo cierto es que el descubrimiento ha despertado gran interés entre la población y abre la posibilidad de emprender investigaciones antropológicas e históricas sobre el origen y pasado de este emblemático espacio.
San Juan Lalana es cabecera municipal y se sitúa a una altitud de aproximadamente 480 metros sobre el nivel del mar. El templo, además de su valor religioso, forma parte del patrimonio cultural de la región.
Hasta el momento no se ha informado si el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) ha sido notificado del hallazgo. Sin embargo, se espera que las autoridades competentes puedan intervenir para analizar los restos y determinar su antigüedad y contexto, lo que permitiría reconstruir una parte importante de la historia de esta comunidad indígena del norte de Oaxaca.


