Un nuevo caso de abuso de autoridad sacude a la Policía Estatal de Oaxaca. Un joven deportista de alto rendimiento acusó a varios elementos de la corporación de haberlo golpeado, amenazado y hasta de obligarlo a firmar un documento con información falsa.
La denuncia pública fue realizada por la pareja del afectado, Emily Barrera, quien narró que la agresión ocurrió la noche del viernes 26 de septiembre. La víctima es Carlos Manuel Santiago Villar, campeón estatal y nacional en artes marciales mixtas, kickboxing y jiu-jitsu.
De acuerdo con su testimonio, alrededor de las nueve y media de la noche notó que una camioneta lo seguía cuando regresaba a su casa. Por miedo, entró a una calle de terracería en Santa María Coyotepec, pero ahí fue interceptado por al menos cinco policías.
Los uniformados, asegura, lo esposaron, lo golpearon en la cabeza con una pistola y lo encañonaron con un arma larga, acusándolo falsamente de portar droga. Después lo trasladaron entre instalaciones de la Policía Estatal y la Policía Vial de Xoxocotlán, sin permitirle comunicarse con su familia.
La víctima señala que fue obligado a firmar un parte oficial en el que se asentaba que había sufrido un derrape en su motocicleta y que había recibido auxilio de los agentes. Sin embargo, ni él ni su vehículo tenían esas lesiones o daños.
El deportista denuncia que las agresiones lo dejaron con secuelas físicas que incluso lo dejarán fuera de un torneo internacional. Además, responsabiliza directamente al comandante tercero en Coyotepec, Gerardo López Sosa, de encabezar el operativo junto a cuatro agentes no identificados.
La parte afectada pidió a la sociedad y a las autoridades no normalizar este tipo de abusos de poder y exigió justicia.
Este hecho podría configurar delitos graves como abuso de autoridad, privación ilegal de la libertad, amenazas y lesiones, por lo que la Fiscalía de Oaxaca y la Defensoría de Derechos Humanos tendrían que intervenir de inmediato.


