A siete meses de la administración de Jorge Octavio Hernández Martínez como presidente municipal de Tlaxiaco, organizaciones sociales denuncian una gestión marcada por la represión y la falta de diálogo. El Frente Popular Revolucionario (FPR) y el Consejo de Comunidades Campesinas y Proletarias (CCCP) acusan al edil, emanado de Fuerza por Oaxaca y vinculado a Morena, de responder con violencia y negativa a las demandas de comerciantes, transportistas y comunidades locales.
El pasado 23 de abril, vendedores ambulantes del grupo TEE ÑUU y militantes del CCCP fueron desalojados de manera violenta por la policía municipal y inspectores, según las organizaciones. Los afectados, provenientes de pueblos originarios del distrito, denuncian agresiones físicas, confiscación de mercancías y detenciones arbitrarias. Asimismo, se reportan operativos injustificados liderados por el síndico Marco Antonio Torres contra transportistas aglutinados en el FPR, así como desatención a problemáticas sociales de barrios y colonias. Pese a solicitar la intervención de la Secretaría de Gobierno estatal como mediadora, las organizaciones señalan una actitud de colusión con la administración municipal.
Ante este panorama, el FPR y el CCCP anunciaron una Jornada Municipal de Lucha para exigir una mesa de trabajo resolutiva con el presidente municipal, el cese al hostigamiento contra vendedores y transportistas, y soluciones a las demandas de autoridades auxiliares y comités vecinales. Además, instaron al gobierno estatal a no ser cómplice de administraciones corruptas y responsabilizaron a Hernández Martínez de cualquier acto de represión contra sus coordinadores. Las organizaciones reafirmaron su compromiso con la defensa de los derechos de los pueblos originarios y la solidaridad con las luchas sociales en Oaxaca.
