Trabajadores del Centro de Salud Urbano No. 1, ubicado en la esquina de las calles Mina y Díaz Ordaz, en la ciudad de Oaxaca, cumplieron este lunes ocho días consecutivos de paro de actividades para exigir la reinstalación de una compañera que, aseguran, fue despedida de manera injustificada.
Las y los manifestantes, integrantes del Sindicato Mexicano de Salud (SIMESA), señalaron que la trabajadora presuntamente fue víctima de acoso sexual dentro de su centro laboral y que, posteriormente, se tomó la decisión de separarla de sus funciones, situación que consideran una violación a sus derechos laborales.
Durante la protesta, el personal reiteró su exigencia para que las autoridades del sector salud revisen el caso y permitan el regreso de la empleada a su puesto de trabajo, además de garantizar condiciones laborales seguras y libres de cualquier tipo de violencia.
Los inconformes mantienen suspendidas sus actividades como medida de presión y advirtieron que continuarán con el paro hasta obtener una respuesta favorable por parte de las autoridades correspondientes.
El conflicto laboral se mantiene sin una solución definitiva, mientras trabajadores esperan la intervención de las instancias competentes para atender sus demandas y resolver la situación que afecta tanto al personal como a los servicios que se brindan en esta unidad médica.

