De acuerdo con las más recientes mediciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la economía informal del estado de Oaxaca experimentó un crecimiento del 1.9 por ciento al cierre del segundo trimestre del año, una cifra idéntica al promedio registrado a nivel nacional. Este incremento subraya la relevancia de este sector como un motor económico en la entidad.
No obstante el aumento en el valor de la producción, el reporte del INEGI también muestra una contradicción en el mercado laboral local, pues se registró una disminución del 0.7 por ciento en los puestos de trabajo generados por la actividad informal. Pese a este decremento en el número de empleos, las remuneraciones a los trabajadores informales vieron un aumento significativo del 9.2 por ciento. A nivel nacional, el valor total de la economía informal alcanzó los 6.07 billones de pesos. La economía informal, según define el instituto, se compone tanto del sector informal (empresas sin personalidad jurídica propiedad de los hogares) como de otras modalidades de informalidad (trabajadores en unidades formales sin seguridad social ni prestaciones).
Es importante mencionar que el crecimiento de la economía informal en Oaxaca se encuentra en un rango intermedio en el panorama nacional. Las entidades con mayores incrementos fueron Ciudad de México (5.6 %), Guanajuato y Baja California Sur (ambas con 5.5 %), mientras que el mayor descenso se observó en Campeche, con una caída del 12.4 %. En contraste con la disminución de puestos de trabajo en Oaxaca, a nivel nacional, la economía informal sumó 16.8 millones de puestos de trabajo remunerados, lo que se tradujo en un aumento del 2.1 por ciento anual. Estos datos evidencian la compleja dinámica del sector informal, el cual, si bien inyecta valor a la economía estatal, enfrenta retos en la generación de empleo y calidad laboral.
