La Sección XXII de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) condenó los recientes hechos de violencia registrados entre las comunidades de Santiago Amoltepec y Santa María Zaniza, en la región de la Sierra Sur de Oaxaca, y expresó su más profunda preocupación por la inseguridad que enfrentan los pueblos originarios.
El magisterio oaxaqueño manifestó su enérgico rechazo al uso de la violencia como medio para la resolución de conflictos sociales y territoriales, al tiempo que se solidarizó con las familias afectadas.
“Reiteramos que la educación no puede desarrollarse en un contexto de miedo, incertidumbre e inestabilidad, y que son los niños, niñas, jóvenes, madres, padres de familia y nuestros compañeros y compañeras docentes quienes enfrentan los mayores riesgos ante la omisión del Estado”, señaló la gremial.
En su posicionamiento político, la Sección XXII lanzó un llamado directo a las autoridades estatales y federales para atender de manera urgente la crisis de violencia en la Sierra Sur, planteando cuatro puntos principales:
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Garantizar seguridad e integridad física y emocional de docentes, estudiantes, madres y padres de familia, así como de toda la población en las comunidades afectadas.
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Generar condiciones reales de paz y gobernabilidad, priorizando el diálogo entre las comunidades en conflicto con la intervención de instancias estatales y federales competentes en materia de seguridad y derechos humanos.
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Establecer condiciones para el retorno seguro a las actividades escolares, con pleno respeto a los derechos laborales y humanos de las y los trabajadores de la educación.
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Implementar un plan integral de atención y pacificación en la región, con la participación de comunidades, autoridades municipales, organizaciones sociales y organismos de derechos humanos.
El magisterio oaxaqueño refrendó su compromiso con la defensa de la educación pública, gratuita y popular, y advirtió que la violencia no debe formar parte de los caminos de las comunidades.
“La responsabilidad del Estado es atender de raíz las causas estructurales que generan estos conflictos”, puntualizó la organización, al tiempo de hacer un llamado al diálogo, la conciliación y el respeto mutuo como pilares fundamentales para alcanzar una verdadera paz con justicia y dignidad.

