Luego del lamentable accidente ocurrido durante una actividad escolar en el que niñas y niños resultaron con quemaduras de segundo grado, el Colegio Francoise Dolto, plantel Berriozábal, fue clausurado por operar sin autorización oficial ni refrendo de validez de estudios, así como no habían notificado el cambio de domicilio.
La medida fue tomada por el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), tras realizar una revisión documental derivada de la investigación en curso por este incidente, que ha generado profunda consternación en la comunidad oaxaqueña.
Según testimonios de padres de familia, el plantel llevaba tiempo en funcionamiento, lo que ha generado interrogantes sobre cómo logró operar en la irregularidad. Algunas voces han señalado la posible existencia de actos de omisión o complicidad por parte de autoridades que habrían permitido su permanencia sin supervisión adecuada.
Organizaciones civiles y madres y padres de familia han exigido una investigación exhaustiva a cargo de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) y la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO), tanto por el accidente como por las presuntas omisiones administrativas.
“Lo importante ahora es que se atienda a los niños lesionados, que se haga justicia y que esto no vuelva a pasar”, expresó uno de los padres afectados.
Por su parte, el Colegio Francoise Dolto emitió un comunicado a través de redes sociales en el que lamentó lo sucedido y aseguró que la atención médica fue brindada de inmediato. “En el mayor de los casos los niños se reportan fuera de peligro”, señala el texto, en el que también afirman que los directivos están en contacto con las familias afectadas y reiteran que su prioridad es la recuperación de los menores.
La institución informó que cuenta con una póliza de seguro que ya fue activada, y que cubrirá los gastos médicos y de recuperación de las y los menores lesionados.
Pese a la clausura, el colegio anunció en redes sociales que las clases se reanudarán el próximo lunes 6 de mayo, lo que ha generado más cuestionamientos sobre su situación legal y operativa.
En tanto, fuentes cercanas a esta redacción confirmaron que una de las niñas lesionadas, K.A.V.G., de 4 años de edad, será trasladada próximamente al hospital especializado Shriners Children’s Texas, en Galveston, Texas, para continuar con su tratamiento médico.

