El gobierno del estado de Oaxaca enfrenta un rezago fiscal importante: trabajadores gubernamentales adeudan alrededor de 3,600 millones de pesos al Servicio de Administración Tributaria (SAT) por no informar el pago del Impuesto Sobre la Renta (ISR) aplicable a diversas prestaciones económicas pactadas con el sindicato, según informó el secretario de Finanzas, Farid Acevedo López a a NVI Noticias.
Esta situación se originó por prácticas iniciadas desde 2013, cuando se permitió que complementos salariales y otras prestaciones quedaran exentas de ISR, limitando la carga fiscal al salario y apenas una o dos prestaciones.
El SAT identificó esta omisión durante una auditoría en 2021, derivando en un adeudo de mil 200 millones de pesos por esos años, con retenciones estimadas en 500 millones anuales más actualizaciones, recargos y multas que se acumularían a unos 800 millones por año.
El gobierno estatal ya liquidó el monto correspondiente a 2021 y ha iniciado un proceso de regularización para los años 2022, 2023 y 2024. Sin embargo, Acevedo López enfatizó que el ISR es responsabilidad del trabajador, especialmente cuando sus ingresos superan los 400 000 pesos, pues en esos casos ya no corresponde al patrón presentar la declaración anual.
Ante el impacto potencial en los salarios —de hasta un 10 por ciento en retenciones si se aplica una sola vez— se acordó establecer una ruta gradual de autocorrección con el SAT. El gobernador Salomón Jara Cruz instruyó asumir temporalmente esas retenciones, con la intención de que, hacia el final del sexenio, la totalidad de esos impuestos se esté cubriendo de manera ordenada y sin afectar de golpe la economía de los trabajadores. El objetivo es evitar sanciones, ya que el SAT podría acudir directamente a cada trabajador en caso de incumplimiento, y los plazos fiscales permiten retroceder hasta cinco años para exigir los pagos.

