La construcción del estadio Yu’va, el cual se convertirá en la nueva casa de los Guerreros de Oaxaca, registró avances significativos durante este mes de marzo. Tras el inicio de las labores el año pasado, el proyecto comenzó a exhibir la estructura de sus gradas y lo que se proyecta como su fachada principal, dejando atrás las etapas iniciales de cimentación y levantamiento de columnas reportadas en febrero. Este recinto, cuyo nombre proviene del zapoteco y significa «juego de pelota», se erigió como la pieza central de la futura Ciudad de los Deportes, un complejo que buscó modernizar la infraestructura deportiva del estado mediante un diseño innovador y funcional para los aficionados al béisbol.
A diferencia del antiguo estadio Eduardo Vasconcelos, esta nueva sede priorizó la comodidad de los asistentes mediante la instalación de una extensa techumbre y una capacidad para ocho mil espectadores. El inmueble se distinguió por su enfoque de sustentabilidad, al integrar sistemas de recuperación de aguas pluviales, iluminación de bajo consumo y un estacionamiento subterráneo. Asimismo, el proyecto contempló una oferta que trascendió lo deportivo, pues incluyó en su anatomía un planetario, una biblioteca, un museo dedicado a la historia del equipo bélico y 18 palcos, complementados con tecnología de sonido envolvente y pantallas de alta definición para mejorar la experiencia del usuario.
Finalmente, la consolidación de este espacio representó un paso estratégico para el urbanismo local, al integrarse formalmente a un corredor cultural que conectó con el Polideportivo Venustiano Carranza, el Barrio Mágico de Jalatlaco y el Paseo Juárez El Llano. De esta manera, el estadio Yu’va no solo se perfiló como un recinto de alto rendimiento para la Liga Mexicana de Béisbol, sino como un punto de encuentro social que fomentó el desarrollo de áreas verdes y espacios comerciales en la capital. Los avances visuales confirmaron que la obra se mantuvo en marcha para entregar a la afición oaxaqueña un edificio vanguardista, profesional y plenamente integrado a la identidad de la región.
