El sector comercial de Santo Domingo Tehuantepec se preparó con optimismo para las festividades de mayo, periodo que representó un alivio financiero fundamental tras un primer trimestre de escaso movimiento económico. Durante la jornada, los propietarios de diversos establecimientos reportaron un incremento en la oferta de artículos como juguetes, calzado y ropa, con el objetivo de capitalizar las celebraciones del Día del Niño y el Día de las Madres. Para los comerciantes locales, estas fechas no solo fueron una oportunidad de venta, sino el punto de partida para una reactivación necesaria tras enfrentar días en los que la afluencia de clientes fue prácticamente nula.
De acuerdo con Floriberto Hernández, dirigente de los locatarios del mercado Jesús Carranza, la expectativa se centró en la naturaleza festiva de la región, que en este mes multiplicó su actividad comercial. Las celebraciones patronales de los barrios y las emblemáticas Velas, destacando la Vela Sandunga, fungieron como el motor principal para atraer tanto a residentes como a visitantes. El líder gremial subrayó que, a pesar de que el panorama previo fue complicado, la resiliencia del gremio permitió que los negocios estuvieran listos con un inventario diversificado, confiando en que el flujo de visitantes foráneos consolidaría la recuperación de los establecimientos más afectados.
Finalmente, la jornada cerró con una atmósfera de esperanza para el comercio en general, que vio en mayo un respiro ante la crisis acumulada en los últimos dos años. La dinámica económica de la zona se vio favorecida por la tradición cultural, que permitió a los locatarios proyectar un cierre de ciclo positivo. De esta manera, el esfuerzo por mantener los puestos abastecidos y precios competitivos fue la estrategia clave para atraer al consumidor, reafirmando que las festividades de mayo son, por excelencia, el pilar que sostiene la economía de las familias que dependen del comercio tradicional en el Istmo.

