El Consejo para el Desarrollo del Comercio en Pequeño y la Empresa Familiar (ConComercioPequeño) ha expresado su preocupación por la propuesta gubernamental de incrementar los impuestos a los cigarros y refrescos en el Paquete Económico 2026, argumentando que esta medida no solo fallará en reducir el consumo ni en elevar la recaudación, sino que impulsará el mercado ilegal y la intervención del crimen organizado. Según el presidente del organismo, Gerardo López Becerra, el alza en el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) podría elevar el precio de una cajetilla legal en más de 20 pesos para 2026, afectando directamente a los pequeños comercios como tiendas de abarrotes y misceláneas, que dependen en gran medida de estas ventas. Esta situación, agregó, agravaría la competencia con grandes cadenas y expondría aún más a los tenderos a la extorsión por parte de grupos delictivos que los obligan a distribuir productos ilícitos.
Por otro lado, López Becerra recordó experiencias pasadas para respaldar su advertencia: en 2010, un aumento de siete pesos por cajetilla generó expectativas de recaudar 42 mil millones de pesos y desincentivar el tabaquismo, pero solo se obtuvieron 30 mil millones, mientras que el consumo no disminuyó y el mercado negro creció del 2 por ciento a más del 20 por ciento, causando una evasión anual de alrededor de 13 mil millones de pesos. Actualmente, la alta carga fiscal en cigarros legales incentiva a las organizaciones criminales a promover marcas ilegales como Marble, Denver, Indigo o Royal, que han sido identificadas por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) como riesgosas, elaboradas con materiales inadecuados como pasto, aserrín o incluso heces de animales. En regiones del norte como Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, hasta el 90% de las tienditas tradicionales se ven forzadas a manejar estos productos controlados por el crimen.
Además, la propuesta presentada el 8 de septiembre en el Congreso incluye un incremento de más del 30 por ciento en el IEPS para cigarros y otros productos de nicotina, elevando la cuota específica de 0.6445 a 1.1584 pesos por cigarro para 2030, junto con un nuevo gravamen del 200 por ciento para alternativas de nicotina. Un ejemplo reciente de la magnitud del problema es el decomiso de más de 10 millones de cajetillas ilegales en la aduana de Lázaro Cárdenas, Michoacán, a finales de agosto, equivalente a 240 millones de cigarros. Ante este panorama, ConComercioPequeño insta a reconsiderar la reforma, ya que podría tener consecuencias catastróficas para el sector comercial informal, exacerbando la vulnerabilidad económica y la inseguridad en el país.

