Por Óscar García
El director de la Policía Vial Estatal, Toribio López, informó que los puntos de control de alcoholimetría se mantienen de manera permanente como una estrategia fundamental para prevenir accidentes y salvar vidas en Oaxaca.
Señaló que conducir bajo los efectos del alcohol continúa siendo una de las principales causas de hechos viales, debido a que reduce la capacidad de reacción y pone en riesgo tanto a conductores como a peatones.
El funcionario explicó que el alcoholímetro no debe verse únicamente como un mecanismo de sanción, sino como una herramienta de prevención y de fortalecimiento de la cultura vial. Su aplicación busca generar conciencia sobre los riesgos reales de manejar después de consumir bebidas alcohólicas y promover una actitud responsable al volante.
De acuerdo con datos oficiales, durante el año 2025 se instalaron 750 puntos de control de alcoholimetría en distintas vialidades del estado. En estos operativos se aplicaron 16 mil 643 pruebas, de las cuales 6 mil 567 conductores resultaron no aptos para conducir.
Estas cifras, destacó Toribio López, reflejan la magnitud del problema y la necesidad de mantener una vigilancia constante para evitar tragedias.
Añadió que cada conductor retirado de la circulación representa un accidente prevenido y una vida protegida gracias a una intervención oportuna.
En este sentido, subrayó que la estrategia de la Primavera Oaxaqueña se ha convertido en un pilar fundamental, al colocar la prevención de accidentes y la seguridad vial en el centro de las acciones gubernamentales, promoviendo una cultura de cuidado colectivo.
Finalmente, el director de la Policía Vial Estatal recordó que existen falsas creencias sobre cómo eliminar los efectos del alcohol, como masticar chicle, tomar café, comer cebolla, hacer ejercicio o consumir productos “milagro”.
En realidad, una persona de complexión media necesita aproximadamente una hora para metabolizar cada copa de alcohol, por lo que la única opción segura es no conducir después de beber.
