La economía informal en México generó 6.1 billones de pesos en el cuarto trimestre de 2024, un incremento del 4.2% respecto al mismo periodo de 2023, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Este monto representó el 23.8% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, consolidándose como un componente significativo de la economía mexicana. El crecimiento se atribuyó principalmente al sector informal, que aportó el 56.5% del valor agregado bruto (VAB) de la economía informal, con un aumento anual del 4.2%.
El informe Mediciones de la Economía Informal Trimestral por Entidad Federativa (MEITEF) del Inegi detalló que 16.9 millones de puestos de trabajo formaron parte de la economía informal en el último trimestre de 2024, lo que reflejó un leve aumento del 0.1% en comparación con 2023. De las 32 entidades federativas, 24 reportaron un incremento en los empleos informales, con Zacatecas y Guerrero a la cabeza, al registrar alzas del 11.4% y 9.7%, respectivamente. En contraste, Campeche, Quintana Roo y Tabasco mostraron caídas del 15.7%, 12% y 1.5%, respectivamente.
Por entidad federativa, Sinaloa destacó con un crecimiento del 10.8% en el VAB de la economía informal, seguido por Guerrero y Zacatecas con 9.7%, Tamaulipas con 8.7% y Oaxaca con 8.6%. El sector informal, que incluye actividades económicas de micronegocios sin registros legales, y otras modalidades de informalidad, como trabajadores en unidades formales sin seguridad social ni prestaciones, explicaron el dinamismo. En 2023, la economía informal ya había alcanzado el 24.8% del PIB, el nivel más alto en una década, aunque su expansión se desaceleró al 1.9% anual frente al 4% de 2022.
La economía informal engloba tanto el sector informal, compuesto por empresas sin personalidad jurídica propiedad de los hogares, como otras formas de informalidad, donde los trabajadores carecen de derechos laborales como vacaciones, aguinaldo o seguridad social. En el cuarto trimestre de 2024, la tasa de informalidad laboral se situó en 54.5%, ligeramente inferior al 54.8% de 2023, con una mayor incidencia en mujeres (55.2%) que en hombres (54%). Estados como Oaxaca, Guerrero, Chiapas, Puebla e Hidalgo reportaron tasas de informalidad superiores al 70.7%, mientras que Nuevo León, Chihuahua, Coahuila, Baja California Sur y Baja California se mantuvieron entre el 33.3% y 37.4%.
A pesar del crecimiento económico, la informalidad sigue siendo una falla estructural del mercado laboral mexicano. En 2024, el PIB total del país alcanzó los 33.9 billones de pesos, con un crecimiento real del 1.45%. La economía informal, aunque dinámica, enfrenta retos como la falta de acceso a prestaciones laborales y la baja productividad, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que señaló que el 63.4% de los jóvenes de 15 a 24 años en América Latina y el Caribe trabajan en la informalidad, con México reportando un 22% en este grupo.
El Inegi destacó que las remuneraciones en la economía informal crecieron un 7.6% anual en el primer trimestre de 2024, con incrementos notables en Campeche, Sinaloa, Quintana Roo, Veracruz y Nuevo León. Sin embargo, la persistencia de la informalidad refleja desafíos estructurales en la formalización del empleo, a pesar de avances en la reducción de la pobreza laboral, que cayó al 35.4% en el cuarto trimestre de 2024.
