La presidenta Claudia Sheinbaum reveló que la marcha del 15 de noviembre, supuestamente de la Generación Z, recibió promoción de grupos opositores y la derecha internacional. Lamentó los choques que dejaron heridos y detenciones, además de reiterar que los jóvenes mexicanos rechazan tales actos. Pidió manifestaciones pacíficas para evitar confrontaciones futuras.
La mandataria detalló que la mayoría de los participantes provenía de la llamada Marea Rosa de 2023, con presencia de intelectuales y políticos conocidos, en tanto que los jóvenes genuinos resultaron escasos en el contingente. Indicó que, a diferencia de ediciones previas, la movilización no saturó la plancha del Zócalo, pese al respaldo de una televisora que transmitió el evento en vivo. Subrayó que tales dinámicas buscan desestabilizar al gobierno actual.
Sheinbaum describió un grupo «muy violento» que irrumpió en el Zócalo con herramientas como esmeriles y martillos, preparado para derribar vallas de contención, aunque la mayoría de sus integrantes no pertenecía a la juventud. El incidente duró cerca de una hora y generó escenas de caos, con cortes en mallas metálicas mediante pinzas. Aseguró que las autoridades investigarán la infiltración para esclarecer responsabilidades.

