La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo explicó que el desencuentro con Marx Arriaga surgió porque este no aceptó modificaciones en los libros de texto, en particular la incorporación de mujeres en la historia, impulsada junto con la subsecretaria de Educación Básica, Noemí Juárez.
La presidenta valoró el trabajo extraordinario de Arriaga en la elaboración y defensa de los libros, pero subrayó que estos no constituyen patrimonio de una persona y siempre admiten actualizaciones dentro del marco de la Nueva Escuela Mexicana.
La mandataria reivindicó la Nueva Escuela Mexicana y los libros de texto gratuitos elaborados en colectivo con maestras y maestros, al tiempo que destacó su virtud pedagógica basada en el trabajo en equipo, el cuestionamiento crítico y la participación activa de los estudiantes.
Sheinbaum precisó que, ante las diferencias, se ofrecieron a Arriaga varias opciones para continuar en el gobierno, incluida la posibilidad de un consulado, aunque rechazó la forma en que se notificó su salida.
Insistió en que los libros permanecen y se impulsarán mejoras, como guías para docentes que respeten la libertad de cátedra y mayor visibilización de heroínas en los textos de historia, para beneficio de niñas y niños.
La mandataria enfatizó que el movimiento de transformación educativa avanza con perfeccionamientos colectivos y sin alterar el modelo impulsado previamente.
