El Departamento del Tesoro de Estados Unidos impuso sanciones este jueves a dos empresas y tres ciudadanos mexicanos señalados por operar una red de narcotráfico y contrabando de petróleo vinculada al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG). Las medidas buscan desarticular una estructura que genera millones de dólares mediante el tráfico de fentanilo, el robo de combustible y el contrabando de crudo a través de la frontera suroeste. Las empresas sancionadas, Servicios Logísticos Ambientales y Grupo Jala Logística, dedicadas al transporte de materiales peligrosos, habrían facilitado el movimiento de combustible y petróleo crudo para individuos relacionados con el CJNG, según las autoridades estadounidenses.
El CJNG, identificado por Estados Unidos como una de las principales organizaciones responsables del tráfico de fentanilo hacia ese país junto al Cártel de Sinaloa, fue designado en febrero como organización terrorista por el gobierno de Donald Trump. Las sanciones bloquean cualquier propiedad o interés de las personas y entidades señaladas en territorio estadounidense y prohíben a ciudadanos de ese país realizar transacciones con ellos. El Tesoro destacó que el robo de combustible, conocido como huachicoleo, y el contrabando de crudo representan fuentes clave de ingresos para el CJNG, fortaleciendo su capacidad para operar en México y Estados Unidos.
Pese a los esfuerzos de Reuters por contactar a las empresas sancionadas, no se obtuvo respuesta. Las autoridades estadounidenses subrayaron que estas acciones son parte de una estrategia para debilitar las finanzas de los cárteles y reducir su impacto en ambos lados de la frontera. Este tipo de sanciones refleja el enfoque de Washington para combatir el crimen organizado transnacional, en un contexto donde el fentanilo y el huachicoleo han incrementado la violencia y la inseguridad en México.
