Roberto Velasco, nuevo secretario de Relaciones Exteriores, expuso ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado los principios que guiarán la política exterior mexicana si el pleno ratifica su nombramiento propuesto por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Roberto Velasco recordó que México ha sido artífice de normas internacionales y reafirmó la doctrina juarista y carrancista basada en la defensa irrestricta de la soberanía, la no intervención y la igualdad jurídica de los estados.
El funcionario subrayó que esta tradición se incorporó décadas después en la Carta de las Naciones Unidas y que la diplomacia mexicana existe para servir al pueblo mediante la creación de condiciones internacionales que favorezcan el crecimiento económico, la generación de empleo y la reducción de la pobreza.
En relación con Estados Unidos, Velasco destacó la profunda integración económica entre ambos países y la necesidad de manejar coincidencias y diferencias desde el respeto mutuo, la responsabilidad compartida y la cooperación sin subordinación.
Anunció que se mantendrá el diálogo estratégico en seguridad a través de mecanismos como el Programa de Cooperación de Seguridad Fronteriza y el Grupo de Implementación de Seguridad México-Estados Unidos, además de continuar las acciones contra el tráfico de drogas y armas, incluidas las demandas judiciales contra fabricantes.
Respecto a la movilidad humana, planteó una visión de cooperación regional para una migración ordenada, segura y regular con pleno respeto a los derechos humanos.
Con Canadá, el propuesto canciller enfatizó los sólidos vínculos económicos, culturales, turísticos y sociales más allá del marco trilateral del T-MEC, acuerdo que respaldará en su proceso de revisión para que continúe como motor de desarrollo. Velasco extendió la mirada hacia América Latina y el Caribe, donde México promueve la integración regional como instrumento para enfrentar retos comunes en un contexto de pluralidad y diversidad política, social y cultural.

