La presidenta Claudia Sheinbaum y la secretaria de Energía, Luz Elena González Escobar, delinearon la estrategia nacional para fortalecer la independencia en el sector energético mientras se avanza en la transición hacia fuentes más limpias.
El gobierno mantiene una sólida relación con Estados Unidos y garantiza los contratos de importación de gas natural, pero considera responsable aumentar la soberanía energética. Se requiere más gas tanto para la generación de electricidad de base continua como para toda la industria del país, ya que resulta difícil sustituir completamente este insumo con energías renovables debido a su intermitencia.
Por ello, se plantean tres acciones principales: mayor eficiencia energética en equipos industriales y domésticos, el incremento de fuentes renovables como sol, viento y geotermia, y la explotación del gas convencional junto con un análisis exhaustivo del gas no convencional.
González Escobar destacó que el gas natural constituye un insumo estratégico para el crecimiento económico, la generación eléctrica, la industria, los fertilizantes y la petroquímica. El plan contempla producir más gas nacional a partir de las reservas convencionales y de la cuenca compartida con Texas para reducir la dependencia de importaciones, que provienen principalmente de gas de lutita con impactos ambientales.
Además, se elevará la participación de energías renovables en la generación eléctrica del 24 al 38 por ciento, y se integrará un Comité Técnico-Científico que evaluará las mejores tecnologías disponibles para explotar el gas no convencional de manera sustentable, con especial atención al uso responsable del agua.

