La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó las críticas del expresidente Ernesto Zedillo, quien acusó a los gobiernos de la Cuarta Transformación de “destruir la democracia mexicana”. En su respuesta, Sheinbaum señaló que durante el mandato de Zedillo, México enfrentó la crisis económica de 1994, marcada por una devaluación y alzas en tasas de interés que afectaron a miles de familias. Además, cuestionó la transparencia del rescate bancario mediante el Fobaproa, al que calificó como una operación oscura que convirtió deudas privadas en deuda pública.
En su argumentación, Sheinbaum afirmó que el Fobaproa, implementado bajo Zedillo, careció de auditorías reales, según señaló Pablo Gómez, y benefició a bancos y empresarios sin rendición de cuentas. La presidenta también aludió al libro de Andrés Manuel López Obrador, que detalla irregularidades en dicho rescate, y a las elecciones de 2000, donde, según Francisco Labastida, Zedillo pactó con Estados Unidos un crédito para resolver la crisis a cambio de facilitar la transición al PAN. Este acuerdo, argumentó Sheinbaum, pone en duda la legitimidad democrática de esa alternancia.
Por otra parte, Sheinbaum destacó que los fraudes electorales de 1988 y 2006, contra Cuauhtémoc Cárdenas y López Obrador, respectivamente, afectaron al pueblo mexicano, no solo a los candidatos. La presidenta subrayó que esas prácticas, junto con el desafuero de López Obrador en 2005 bajo el gobierno de Vicente Fox, reflejan una historia de manipulación política. Con ello, defendió la legitimidad de la 4T frente a las acusaciones de Zedillo, enfatizando un compromiso con la justicia y la democracia.

