La actividad económica mexicana avanza con un repunte del uno por ciento mensual en octubre, según el Indicador Global de la Actividad Económica del INEGI, aunque el crecimiento anual acumulado se mantiene bajo en torno al 0.4 por ciento. Por su parte, la inflación se controla cerca del 3.8 por ciento anual en noviembre, dentro del rango meta del Banco de México, y el desempleo persiste en niveles bajos del 3 por ciento. Además, las remesas acumulan flujos récord, mientras el sector servicios impulsa el consumo en temporada festiva.
Estos datos, analizados por expertos de México ¿Cómo Vamos?, reflejan un cierre de año con estabilidad macroeconómica pese a caídas en inversión y manufacturas. En consecuencia, el PIB anual se estima entre 0.3 por ciento y 0.7 por ciento, con apreciación del peso y control de precios que favorece el gasto navideño. De esta forma, el mercado laboral muestra resiliencia, aunque con desigualdades en condiciones formales.
El consumo interno gana fuerza por servicios y comercio, lo que sostiene compras de fin de año ante brechas persistentes en producción industrial. Así, las exportaciones y remesas aportan soporte externo en periodo de fiestas. Por tanto, el panorama combina moderación inflacionaria con retos estructurales para las celebraciones decembrinas.
