En un nuevo esfuerzo por contener el impacto económico en el país, el Gobierno de México y empresarios del sector gasolinero acordaron reforzar las acciones para mantener el precio máximo del diésel en 28 pesos por litro, como parte de una estrategia para proteger la economía de las familias mexicanas.
El acuerdo se consolidó durante una reunión encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en la que participaron dependencias clave como la Secretaría de Energía, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y la Procuraduría Federal del Consumidor, así como representantes de Petróleos Mexicanos, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente y la Guardia Nacional.
Durante el encuentro, autoridades y empresarios coincidieron en la necesidad de redoblar esfuerzos para estabilizar el precio del combustible, por lo que se plantearon acciones adicionales que permitan mantener e incluso reducir el costo del diésel en beneficio de los consumidores.
Como parte de estas medidas, el Gobierno federal continuará aplicando estímulos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), además de trabajar en la disminución de comisiones por pagos realizados con tarjetas bancarias, vales y medios electrónicos.
Asimismo, se informó que seguirán implementándose estrategias para agilizar trámites administrativos, fortalecer la seguridad en la distribución de combustibles y optimizar las cadenas logísticas de suministro en todo el país.
Por su parte, los empresarios gasolineros reafirmaron su compromiso de sumarse a esta política, ampliando el número de estaciones de servicio que participen en el acuerdo, con el objetivo de garantizar que más usuarios puedan acceder a precios estables.
El Gobierno de México reiteró que estas acciones forman parte de una política integral orientada a salvaguardar la economía nacional y evitar incrementos que afecten directamente a la población.
