México ha cumplido al 100 por ciento con los acuerdos establecidos para controlar el gusano barrenador, aseguró Julio Berdegué, titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, durante la conferencia matutina del 13 de mayo. Tras el cierre temporal de la frontera por parte de Estados Unidos, anunciado el 10 de mayo, se acordó una suspensión de 15 días con la secretaria Rollins para evaluar nuevas medidas. El objetivo es reforzar los controles y lograr la reapertura del paso fronterizo, crucial para las exportaciones ganaderas mexicanas.
En respuesta, el gobierno mexicano diseñó una estrategia coordinada con gobernadores de estados exportadores y del sur, así como con asociaciones ganaderas. Entre las acciones destaca un barrido exhaustivo de ranchos, que abarcará desde el Golfo de México hasta el Pacífico, cubriendo regiones como Veracruz, Oaxaca y el sur de Guerrero. Este operativo busca inspeccionar el 100 por ciento de las unidades ganaderas para garantizar el control de la plaga. Además, se fortalecerán los mecanismos de movilización de ganado, con reuniones diarias entre autoridades y el sector para supervisar los avances.
Por otro lado, Berdegué reiteró la solicitud al gobierno estadounidense para construir una planta de producción de moscas estériles en Chiapas, considerada esencial para combatir la plaga de manera efectiva. A pesar de meses sin respuesta, México insiste en esta medida como un componente clave para erradicar el problema. Con estas acciones, el país busca no solo cumplir con los estándares internacionales, sino también proteger la economía ganadera, que depende en gran medida del mercado estadounidense.
