El Banco Mundial redujo drásticamente su pronóstico de crecimiento económico para México en 2025, de 1.3 por ciento a 0.2 por ciento, según su informe Perspectivas Económicas Mundiales. La revisión refleja el impacto de nuevas barreras comerciales impuestas por Estados Unidos, con aranceles del 25 por ciento sobre productos no conformes al Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Para 2026, el organismo prevé un repunte moderado, con un crecimiento estimado de 1.1 por ciento.
La economía mexicana, altamente integrada con la de Estados Unidos, enfrenta vulnerabilidad ante estas medidas proteccionistas, ya que el 80 por ciento de sus exportaciones se dirigen al mercado estadounidense. El informe destaca que las tensiones comerciales y la incertidumbre en la relación bilateral limitarán la expansión económica.
Además, el Banco Mundial señaló que las altas tasas de interés y un déficit fiscal en descenso restringirán la demanda interna, afectando el consumo y la inversión privada. A nivel global, el Banco Mundial ajustó su proyección de crecimiento para 2025 a 2.3 por ciento, el ritmo más lento desde 2008, excluyendo recesiones.
El Banco de México también ha ajustado a la baja sus estimaciones, proyectando un crecimiento de apenas 0.1 por ciento para 2025, según su informe trimestral de mayo. La gobernadora del Banco de México, Victoria Rodríguez Ceja, destacó que las exportaciones mexicanas han mostrado resiliencia bajo el T-MEC, pero persisten riesgos por posibles medidas adicionales de Estados Unidos.
Organismos como el Fondo Monetario Internacional (FMI) han pronosticado una contracción del 0.3 por ciento para México en 2025, atribuyéndola a los aranceles estadounidenses y la desaceleración global. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público, sin embargo, mantiene una estimación más optimista, entre 2 por ciento y 3 por ciento, aunque analistas consideran que podría revisarse a la baja ante el panorama actual.
