Este jueves, la capital del país conmemora 18 años de la despenalización del aborto hasta las 12 semanas de gestación, un hito que marcó un antes y un después en los derechos reproductivos en México y América Latina. Desde la aprobación de la ley en 2007, se han realizado 277 mil 268 interrupciones legales del embarazo en la Ciudad de México, según datos de la Secretaría de Salud. Sin embargo, la persistencia de la criminalización y el estigma hacia las mujeres que ejercen este derecho opacan la celebración.
A pesar de los avances, entre 2018 y 2024 se iniciaron un promedio de 140 carpetas de investigación anuales por el delito de aborto en la capital, con un aumento notable entre 2021 y 2022, cuando las cifras pasaron de 102 a 192. Hasta febrero de 2025, ya se registraban 44 carpetas, superando el mismo periodo del año anterior. Organizaciones como Fondo María y Católicas por el Derecho a Decidir señalan que el estigma, especialmente hacia los abortos autogestionados o más allá de las 12 semanas, impulsa estas denuncias, muchas veces originadas por personal de salud. Además, la reciente postergación en el Congreso local de un dictamen para eliminar el delito de aborto del Código Penal refleja la falta de consenso político para avanzar en la despenalización total.
Por ello, colectivas feministas convocan hoy a una intervención en el Ángel de la Independencia para celebrar los logros y visibilizar los pendientes. Activistas como Brenda Gutiérrez, de Fondo María, destacan que la ley de 2007 no solo garantizó el acceso al aborto como servicio de salud, sino que inspiró despenalizaciones en 23 entidades y en la región. No obstante, urgen mayor sensibilización en el personal de salud, presupuesto estable para insumos y un enfoque que priorice la dignidad de las usuarias. La lucha, coinciden, sigue siendo por erradicar el estigma y garantizar un derecho sin barreras.
