La Comisión Nacional de Energía emitió y publicó en el Diario Oficial de la Federación del 23 de septiembre de 2025 un acuerdo con disposiciones administrativas y lineamientos técnicos para el balizado y requerimientos de interoperabilidad en el transporte y distribución de petrolíferos, gas licuado de petróleo y petroquímicos por medios distintos a ductos. El documento obliga a las permisionarias a instalar sistemas de posicionamiento global en todas las unidades vehiculares, como semirremolques, autotanques y carrotanques, para monitoreo en tiempo real, además de verificar la vigencia de permisos y convenios de coordinación. Estas medidas buscan detectar conductas ilícitas, mejorar la trazabilidad de productos y mitigar robos o desvíos de unidades, conforme al artículo 76 de la Ley del Sector Hidrocarburos.
El acuerdo surge en el contexto de una explosión de pipa en Iztapalapa, Ciudad de México, que causó fallecidos e heridos, incluyendo cuatro integrantes del IPN y un profesor de secundaria, y responde a la necesidad de fortalecer la supervisión operativa y la seguridad logística en el sector energético. La Secretaría de Energía integrará la información generada a plataformas electrónicas para fines estadísticos y de control, lo que facilita la verificación eficiente de actividades permisionarias y proporciona certeza a las empresas involucradas. Paralelamente, la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, prepara una propuesta integral para regular la circulación de pipas con materiales peligrosos, que incluye límites de velocidad, horarios, rutas y capacidad de carga mediante reformas al Reglamento de Tránsito y normas de protección civil.
Estas regulaciones se alinean con esfuerzos recientes del Gobierno federal, como las normas emergentes NOM-EM-006-ASEA-2025 y NOM-EM-007-ASEA-2025 para el transporte y distribución de gas LP, publicadas en octubre de 2025, que exigen cumplimiento en cuatro a seis meses según la capacidad y antigüedad de las unidades, y priorizan velocidades controladas, ausencia de fugas y vigilancia permanente para elevar la seguridad en la cadena de hidrocarburos.

