Portugal devolvió a México tres piezas arqueológicas precolombinas de gran valor histórico, estético y cultural, que formaban parte de una red de tráfico internacional de bienes patrimoniales. Las autoridades portuguesas incautaron los objetos tras detectar su oferta en el mercado ilícito, y la entrega se concretó en la Embajada de México en Lisboa mediante tres operativos coordinados. La Policía Judicial de Portugal, el Instituto Camões, la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) colaboraron en el proceso, con participación clave de la arqueóloga Aline Lara para autenticar las piezas mediante pruebas científicas.
Las obras incluyen una estatuilla antropomorfa femenina del Occidente de México (300 a.C.-600 d.C.), asociada a rituales de fertilidad y procedente de tumbas de tiro en regiones como Jalisco o Colima, con conservación excepcional y pigmentos originales preservados. También se restituyó un vaso polícromo maya del periodo Clásico (600-900 d.C.), originario de las Tierras Bajas mayas —posiblemente el sur de Campeche—, decorado con escenas elitistas, glifos y destinado al consumo ritual de bebidas como el cacao. La tercera pieza es una urna zapoteca de los Valles Centrales de Oaxaca (600-1200 d.C.), que representa al dios Cocijo, deidad de la lluvia y el rayo, utilizada en contextos funerarios como intermediaria con lo divino.
El embajador mexicano Bruno Figueroa destacó que estas acciones fortalecen la cooperación entre ambos países y protegen el patrimonio cultural como responsabilidad compartida. Las piezas regresarán al INAH para su resguardo y estudio, en el marco de esfuerzos internacionales contra el tráfico ilícito de bienes culturales. Esta devolución marca el primer caso formal de restitución de patrimonio prehispánico desde Portugal hacia México.

