El gobierno mexicano, a través de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), construye el proyecto turístico “Puerta al Mar” en la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, Quintana Roo, sin informar a la UNESCO, pese a que esta organización solicitó detalles sobre la obra en un sitio considerado Patrimonio de la Humanidad desde 1986 y humedal Ramsar de importancia internacional. La obra, ubicada en Vigía Chico, municipio de Felipe Carrillo Puerto, incluye un restaurante, estacionamiento con locales comerciales, senderos peatonales, un muelle con mirador y una playa artificial en una zona de manglares, según reporta Animal Político. La Sedena presentó una Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) a la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) en diciembre de 2024, pero el proceso de evaluación aún no concluye, y las obras, iniciadas hace dos años, carecen de autorización ambiental.
La UNESCO expresó preocupación por la falta de información sobre el proyecto, así como por la ausencia de una Evaluación Ambiental Estratégica (SEA) que analice los impactos acumulativos del Tren Maya y otros desarrollos en la región, solicitada desde 2023. En la 47ª reunión del Comité del Patrimonio Mundial, celebrada en julio de 2025 en París, la organización criticó a México por no presentar Evaluaciones de Impacto Ambiental (EIA) previas a la construcción de grandes infraestructuras como el Tren Maya. Además, señaló el incremento del turismo sin estudios de capacidad de carga, lo que pone en riesgo la integridad del sitio, hogar de jaguares, manatís, más de 300 especies de aves y 120 kilómetros del Sistema Arrecifal Mesoamericano.
Comunidad local, como Wilma Esquivel Pat del Centro Comunitario U Kúuchil K Chi’i’bal’on, cuestiona los beneficios del proyecto, temiendo que facilite la entrada de más megaproyectos turísticos en Sian Ka’an, cuya carretera de 54.6 kilómetros cruza humedales protegidos. Pescadores de Punta Allen, en el municipio de Tulum, alertan sobre posibles afectaciones a especies marinas por el aumento de tráfico de lanchas y el riesgo de robo de langostas. La UNESCO subrayó que cualquier desarrollo debe respetar el Valor Universal Excepcional del sitio, pero la construcción del hotel del Tren Maya en Calakmul, también sin informar previamente, evidencia un patrón de opacidad en proyectos similares.
