Más de 15 mil personas recorren San Andrés Larráinzar para exigir castigo a autores intelectuales del asesinato del sacerdote tzotzil Marcelo Pérez Pérez, ocurrido hace un año en San Cristóbal de las Casas. La peregrinación culmina con una misa donde denuncian impunidad y violencia estructural contra defensores indígenas.
En el primer aniversario del crimen, el Pueblo Creyente lidera la manifestación con consignas como «Marcelo vive, la lucha sigue». Autoridades capturaron al autor material en octubre pasado, pero la Fiscalía General de la República no ha esclarecido motivaciones ligadas a su defensa de derechos humanos.
La Diócesis de San Cristóbal califica el homicidio como acto político contra la paz comunitaria. Organizaciones como Frayba y Diálogo Nacional por la Paz critican megaproyectos extractivos y narcotráfico que azotan Chiapas, mientras la familia del sacerdote urge investigaciones exhaustivas para desmantelar redes criminales.
