México importó un millón 970 mil toneladas de maíz en enero de 2026, cifra sin precedente para un mes inicial del año y que representa un aumento de 24.7 por ciento respecto a las un millón 580 mil toneladas del mismo periodo de 2025, según datos de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM). El valor de estas adquisiciones ascendió a 403 millones de dólares, con un incremento de 15.8 por ciento en comparación con los 348 millones de dólares reportados en enero anterior. Casi la totalidad del grano proviene de Estados Unidos e incluye tanto maíz amarillo como blanco.
El repunte destaca por el incremento de 292.9 por ciento en las importaciones de maíz blanco, que pasaron de 28 mil a 110 mil toneladas. Este avance impulsó también el crecimiento de 13.7 por ciento en las compras totales de granos y oleaginosas, que subieron de 3 millones 350 mil toneladas a 3 millones 810 mil toneladas. Factores como el tipo de cambio apreciado, precios internacionales a la baja y mayores costos para productores nacionales favorecen este patrón de abastecimiento externo.
Las importaciones generan presión directa en el mercado interno y coinciden con volúmenes importantes por comercializar en regiones como el Bajío y Chihuahua, donde los agricultores enfrentan precios debilitados ante la competencia del grano foráneo. El Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA) señala un cambio sustancial en el abastecimiento, con productores nacionales afectados por el entorno competitivo. Esta tendencia se inscribe en un contexto de dependencia creciente, tras récords consecutivos de importaciones en años previos.
