Fuertes lluvias entre el 7 y el 11 de octubre causaron inundaciones en Veracruz, San Luis Potosí y Puebla, donde se concentra el 68.8 por ciento del cultivo de naranja afectado a nivel nacional. En Veracruz, que genera el 53.3 por ciento de la producción con 2.5 millones de toneladas anuales, productores de Álamo Temapache y Tuxpan estiman pérdidas del 80 por ciento en hectáreas clave por desbordes de ríos como el Cazones y Tuxpan. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural confirmó estas cifras mediante un censo preliminar, mientras el Consejo Nacional de Agricultura advierte sobre impactos en la cadena de suministro durante la temporada invernal.
Precios de la naranja Valencia registraron alzas del 81.8 por ciento en Toluca, de 11 a 20 pesos por kilo, y subieron en Morelia y Ecatepec ante la escasez inicial. En contraste, en Gómez Palacio bajaron un 55.3 por ciento por oferta residual de otras regiones, según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor. Expertos del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas prevén estabilidad en el abasto a corto plazo, pero alertan sobre encarecimiento prolongado hasta 2025 si las lluvias persisten en el Golfo. Productores veracruzanos, como Lorenzo Martínez, describen el evento como el primer desastre natural de esta magnitud en sus huertos.
La Secretaría de Agricultura evalúa apoyos federales para recuperación de plantíos, con énfasis en variedades resistentes a inundaciones. En Álamo Temapache, municipio líder con 737 mil toneladas anuales, el «efecto en cascada» amenaza a 80 por ciento de las hectáreas y afecta a comerciantes locales. Puebla y San Luis Potosí, con 7.8 por ciento y 7.7 por ciento de la producción nacional, reportan daños del 30 por ciento al 40 por ciento, lo que podría reducir exportaciones de jugo de naranja en un 1.5 por ciento para la campaña 2024/2025.

