Investigadoras del Centro de Investigación Biomédica Avanzada de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Querétaro descubrieron que el consumo de garambullo (Myrtillocactus geometrizans) retrasa lesiones primarias del cáncer de colon en etapas iniciales. El estudio, liderado por la doctora Aide Vergara Castañeda y realizado por la doctorante Edelmira Sánchez Recillas, evaluó el fruto en un modelo animal con cáncer inducido en fase temprana. El garambullo, rico en fibra y antioxidantes como betalainas —con mayor capacidad antioxidante que el arándano o la fresa—, mata células cancerosas, promueve bacterias benéficas en la microbiota intestinal y protege la salud del colon.
El trabajo incluyó la caracterización de compuestos bioactivos del fruto, pruebas in vitro con fracciones fermentadas de fibra sobre células cancerosas y la administración en ratas para observar cambios en el perfil microbiano. Los resultados indican que el consumo modula la microbiota, reduce inflamación crónica inicial y amortigua el avance del cáncer mediante mecanismos preventivos. Factores de riesgo como bajo consumo de fibra y alto intake de carnes rojas o grasas se contrarrestan con esta incorporación dietética.
El garambullo conserva sus propiedades en formas frescas, secas, congeladas o procesadas como nieve y agua de sabor. Aunque los hallazgos se limitan a modelos animales y no se han probado aún en humanos, representan la primera evidencia de su impacto en la microbiota intestinal para prevención. Los investigadores destacan su potencial como protector intestinal y valor agregado en comunidades rurales de Guanajuato y Querétaro, donde el fruto es tradicional.

