Graciela Bravata || Ahora Noticias
La Feria Internacional de Turismo (FITUR 2026) abrió oficialmente sus puertas en IFEMA Madrid, consolidándose como uno de los encuentros más relevantes a nivel mundial para la industria turística. En esta edición, el evento marca un hecho histórico: México participa como País Invitado, ocupando un lugar central en la agenda global del turismo, la cultura y el desarrollo sostenible.
La presencia de México en FITUR 2026 no solo representa una distinción protocolaria, sino un reconocimiento a su diversidad, riqueza cultural y peso estratégico en el turismo internacional. A lo largo de la feria, el país proyecta su identidad a través de experiencias, gastronomía, patrimonio, innovación y destinos que reflejan la pluralidad de sus regiones.
En este contexto, Tabasco destaca de manera especial, llevando a Europa una de sus mayores herencias culturales y ancestrales: el cacao y el chocolate, símbolos de identidad, historia y cosmovisión mesoamericana. El aroma y sabor del cacao tabasqueño se convierten en un vehículo de promoción turística, cultural y económica, posicionando al estado como cuna viva de una tradición milenaria que hoy dialoga con el turismo contemporáneo.
La participación de Tabasco en FITUR 2026 pone en valor no solo su gastronomía, sino también sus raíces indígenas, su relación con la tierra y el agua, así como su potencial para el turismo cultural, comunitario y sostenible. El chocolate se presenta así no solo como producto, sino como relato: un puente entre el pasado ancestral y las nuevas experiencias turísticas que buscan autenticidad y sentido.
Durante la jornada inaugural, FITUR 2026 reafirmó su papel como plataforma para el diálogo internacional, la generación de alianzas y la proyección de destinos en un mundo que demanda viajes con identidad, responsabilidad y conexión cultural. México, como país invitado, y Tabasco, con su presencia simbólica y sensorial, se colocan en el centro de esta conversación global.
FITUR 2026 se desarrollará a lo largo de los próximos días como un escaparate del turismo del futuro, donde México y sus regiones muestran que su mayor fortaleza está en su historia viva, su diversidad y su capacidad de compartirla con el mundo.

