La inflación general en México se ubicó en 3.10 por ciento anual durante la primera quincena de julio de 2026, según datos del Índice Nacional de Precios al Consumidor que publicó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía. Esta cifra representa la octava quincena consecutiva de desaceleración y el punto más bajo desde la segunda quincena de diciembre de 2020, cuando se registró 3.08 por ciento. El dato se situó en línea con las expectativas de analistas y refleja una variación quincenal de 0.07 por ciento.
La caída obedeció principalmente a la reducción en los precios de los alimentos frescos y algunos energéticos. El jitomate retrocedió 13.18 por ciento en la quincena, mientras que el gas LP bajó 0.50 por ciento y diversos productos como chile serrano, aguacate y tomate verde también registraron descensos. En contraste, la inflación no subyacente contrajo 0.23 por ciento y acumuló siete quincenas a la baja, con lo que alcanzó 0.21 por ciento, su menor nivel desde agosto de 2023.
El componente subyacente, que representa el 76 por ciento del INPC y marca la tendencia de mediano y largo plazo, mostró presiones al alza por servicios y bienes de temporada vacacional. Entre los incrementos destacaron el transporte aéreo, con 12.44 por ciento, así como servicios turísticos en paquete y algunos alimentos procesados como pollo. Los precios en loncherías, restaurantes y vivienda propia también contribuyeron a esta dinámica.
