Por: Aylin Paredes
La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que Mexicana de Aviación, aerolínea estatal relanzada en el actual sexenio, adquirirá nuevos aviones con el propósito de ofrecer vuelos a costos más accesibles sin comprometer su rentabilidad ni eficiencia operativa. Este plan busca consolidar a la aerolínea como una opción competitiva en el mercado, priorizando el beneficio para los usuarios mexicanos.
La historia de Mexicana de Aviación refleja los altibajos de las empresas públicas en el país. Privatizada durante el periodo neoliberal, la aerolínea enfrentó una gestión que derivó en su quiebra durante el gobierno de Felipe Calderón, dejando a los trabajadores sin compensaciones tras un proceso de concurso mercantil.
En respuesta, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador decidió rescatarla, devolviéndole su carácter estatal en un esfuerzo por revertir los efectos de las privatizaciones pasadas.Pese a las críticas de sectores opositores, que cuestionan la viabilidad de empresas estatales por considerarlas ineficientes, el proyecto de Mexicana de Aviación avanza con un enfoque claro: democratizar el acceso al transporte aéreo.
La adquisición de nuevas aeronaves responde a esta meta, buscando equilibrar tarifas bajas con sostenibilidad financiera, en un contexto donde la oposición ha señalado que este tipo de iniciativas consume recursos públicos sin garantizar resultados.La estrategia del gobierno apunta a posicionar a Mexicana de Aviación como un referente de servicio público eficiente, en contraste con las políticas privatizadoras del pasado.
Este esfuerzo se suma a otros intentos por fortalecer el papel del Estado en sectores estratégicos, un tema que continúa generando debate en el panorama nacional.
