El Gobierno de México y las empresas del sector gasolinero acordaron fijar un precio máximo de venta al público de 28 pesos por litro de diésel. Las secretarías de Energía, Defensa Nacional y Hacienda y Crédito Público, junto con Pemex y los representantes del sector, emitieron un comunicado el 17 de abril de 2026 en el que refrendan esta medida. El pacto da continuidad a un compromiso inicial establecido a principios de mes, cuando el precio del diésel superó los 30 pesos en algunas regiones debido al encarecimiento de los combustibles en los mercados internacionales por el conflicto en Medio Oriente.
Este acuerdo voluntario mantiene una estrecha coordinación entre las autoridades y los gasolineros para lograr beneficios directos a las familias mexicanas. El diésel constituye un insumo estratégico que sustenta el transporte de mercancías y pasajeros, así como actividades productivas en agricultura, construcción e industria. Sus variaciones inciden en los costos logísticos y se transmiten a los precios finales al consumidor. De forma paralela, la Secretaría de Hacienda aplicó para la semana del 18 al 24 de abril un estímulo fiscal del 43.17 por ciento al diésel, lo que representa una absorción gubernamental de 3.18 pesos por litro.
El Gobierno federal y los empresarios gasolineros destacaron que los esfuerzos conjuntos permiten alcanzar el tope anunciado a nivel nacional. Fuentes oficiales indicaron que el precio del combustible depende del costo del crudo, el tipo de cambio, los costos de distribución y la carga fiscal. Medios como El Financiero y El Universal confirmaron la información del comunicado, con reportes consistentes sobre el tope de 28 pesos y la estrategia para estabilizar precios de combustibles, incluido el mantenimiento de la gasolina regular Magna por debajo de 24 pesos. No se detallaron plazos de vigencia más allá del carácter temporal del acuerdo.
