Irán retomó este sábado el control estricto del Estrecho de Ormuz e impuso restricciones al tránsito marítimo después de haber anunciado su apertura el viernes anterior. El Cuartel General Central Jatam al Anbiya justificó la medida porque Estados Unidos mantiene el bloqueo en puertos y buques iraníes, situación que persiste desde el 28 de febrero cuando comenzó la ofensiva conjunta de Washington y Tel Aviv. El Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní evaluó propuestas estadounidenses transmitidas por Pakistán, pero reiteró que no realizará concesiones y que cualquier diálogo exige el fin de las demandas excesivas de Washington sobre el programa nuclear y el estrecho.
Donald Trump reaccionó desde la Casa Blanca y afirmó que Irán no puede chantajear a Estados Unidos con el cierre del paso estratégico, el cual Teherán bloqueó inicialmente hace semanas. El presidente estadounidense indicó que no prorrogará el cese el fuego si no se alcanza un acuerdo de paz antes del próximo miércoles, fecha en que vence el alto el fuego, y abrió la posibilidad de reanudar bombardeos sobre objetivos iraníes. Trump reconoció que las conversaciones avanzan de forma positiva, aunque adoptó una postura firme y señaló que Irán “se puso un poco listillo” tras 47 años de tensiones.
La situación genera incertidumbre en los mercados energéticos globales, ya que el Estrecho de Ormuz representa una arteria vital para el comercio petrolero mundial. Fuentes coincidentes de medios internacionales confirman los hechos reportados sin variaciones significativas en las declaraciones de ambas partes.

