Por: Aylin Paredes
A seis meses de concluido el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, los megaproyectos que marcó como emblemas de su administración enfrentan críticas por sus resultados limitados y elevados costos. La refinería Dos Bocas, el Tren Maya, la Megafarmacia del Bienestar, el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) y el Instituto de Salud para el Bienestar (Insabi) son algunos ejemplos de iniciativas que no cumplieron las expectativas planteadas, según diversos reportes y análisis periodísticos. Estas obras, presentadas como soluciones transformadoras, han dejado cuestionamientos sobre su viabilidad y manejo de recursos públicos.

La refinería Dos Bocas, en Tabasco, prometía ser la más grande del país, pero su costo superó los 20 mil millones de dólares y sigue sin operar a plena capacidad. En diciembre de 2024, su producción fue de apenas 43.1 mil barriles diarios, lejos de los objetivos anunciados. Por su parte, el Tren Maya, con un gasto cercano a los 500 mil millones de pesos, ha sido señalado por daños ambientales en la selva y cenotes, además de registrar una baja afluencia, con un promedio de dos reservaciones turísticas diarias. La Megafarmacia del Bienestar, inaugurada en 2023, también enfrenta críticas: en cuatro meses, de diciembre de 2023 a abril de 2024, surtió solo 648 de 7 mil 593 medicamentos solicitados, un 8.5 por ciento del total demandado.

Asimismo, el AIFA, que reemplazó al cancelado aeropuerto de Texcoco, no ha alcanzado la meta de 20 millones de pasajeros anuales, transportando apenas 5 millones entre enero y octubre de 2024. El Insabi, creado para garantizar salud universal, fue reconocido por el propio López Obrador como un fracaso, derivando en su reemplazo por el IMSS-Bienestar tras problemas en la distribución de medicamentos y reducción de consultas especializadas. Estas iniciativas reflejan la ambición de un gobierno que buscó transformar, pero cuyos resultados han generado debate sobre su impacto real en la población mexicana.
