La Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH) instó al gobierno mexicano a establecer un diálogo constructivo con los familiares de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero, el 26 de septiembre de 2014. En un comunicado emitido el mismo día que se cumplieron 10 años de los hechos, la ONU-DH reconoció la perseverancia de las familias en su búsqueda de justicia y verdad, al tiempo que destacó la necesidad de revertir el estancamiento en las investigaciones. El organismo recordó la reunión del 29 de julio de 2024 entre los padres y la entonces presidenta electa, Claudia Sheinbaum, como un antecedente para retomar la colaboración.
Los padres de los normalistas, acompañados por organizaciones como el Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y el Centro Prodh, han expresado su frustración por la falta de avances concretos. En protestas realizadas en Guerrero y la Ciudad de México, exigieron que se esclarezca el paradero de los estudiantes y se investigue la presunta participación de autoridades, incluido el Ejército. La Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia (Covaj) presentó un informe reciente que señala que los análisis genéticos no han identificado a los normalistas, lo que refuerza las demandas de las familias por una investigación más exhaustiva.
La ONU-DH también elogió los esfuerzos de algunos servidores públicos y organizaciones civiles, pero señaló obstáculos persistentes, como la falta de transparencia de instancias militares y civiles. El organismo instó a adoptar una agenda basada en diez prioridades para abordar las desapariciones forzadas en México, enfatizando que el caso Ayotzinapa refleja los desafíos del Estado para garantizar justicia. Las familias, por su parte, han solicitado el regreso del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) para analizar la información disponible, así como la entrega de documentos en poder de la Secretaría de la Defensa Nacional.

