Estudiantes de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) y la exentrenadora del equipo femenil de baloncesto de bachillerato, Ana Rentería, exigieron justicia tras la vinculación a proceso de Miguel T., exjefe de educación física y deportes, por el presunto abuso sexual contra una estudiante menor de edad con beca deportiva. A través de cuentas de Instagram como Justicia UPAEP y UpaContingente, las alumnas denunciaron que la institución utilizó la imagen de la víctima para promocionarse, mientras la desamparaba. La afectada, en una publicación, relató cómo su vulnerabilidad fue explotada, destacando su decisión de romper el silencio para evitar que otras enfrenten lo mismo.
Por su parte, Rentería renunció a su cargo tras señalar que la universidad no la informó sobre el caso, pese a que notó comportamientos atípicos en la víctima, como dolores físicos y ansiedad durante entrenamientos. La entrenadora denunció que, al intentar actuar, fue ignorada y hostigada por la institución. Un amparo promovido contra UPAEP, registrado en el Consejo de la Judicatura Federal, evidenció que la universidad mantuvo a Miguel T. en su puesto hasta abril, a pesar de conocer la denuncia. Las medidas de “protección” de la institución incluyeron desalojar a la estudiante de las residencias universitarias y retirar parte de su beca.
En respuesta, las alumnas organizaron una protesta en las instalaciones de UPAEP, exhibiendo mensajes como “UPAEP te dio la espalda, pero nosotras no” y “encubrir a un agresor también es violencia”. Según videos en redes, las manifestantes subrayaron que la víctima llegó con sueños que la universidad apagó con indiferencia. Aunque UPAEP afirmó haber actuado de inmediato, las omisiones documentadas han generado cuestionamientos sobre su manejo del caso, en un contexto donde las estudiantes reclaman un entorno seguro y el fin del silencio institucional.
