José Ángel Salazar, estudiante de 29 años del IPN, enfrenta la revocación de su beca doctoral en la Queen Mary University of London tras acusar a su supervisor de acoso académico. La Fundación Politécnico suspendió los fondos en mayo de 2025 por supuesta inactividad, pese a la notificación previa de la universidad sobre la pausa en sus estudios. El caso expone fallas en protocolos de apoyo a becarios vulnerables ante violencia institucional.
La universidad acreditó las irregularidades del asesor y propuso un cambio inmediato, junto con una interrupción temporal para proteger al alumno. Salazar informó a la Fundación mediante correo electrónico con el expediente oficial, pero careció de respuesta hasta la notificación de baja. Padres del afectado acudieron a la sede en México, donde les indicaron recortes presupuestales y disputas con el IPN que paralizan pagos a otros beneficiarios.
Salazar agotó ahorros para cubrir matrícula equivalente a 1.5 millones de pesos y trabaja en empleos precarios para sostener su visa hasta 2028. Exige intervención de la SEP para restaurar la beca y establecer lineamientos claros contra revictimización en programas conjuntos. Al menos siete doctorantes más padecen suspensiones similares, lo que revela ambigüedades entre entidades públicas y privadas en el financiamiento educativo.
