La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) demandó una estrategia de seguridad integral nacional tras la ola de violencia provocada por el operativo federal que resultó en la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El presidente de la CEM, Ramón Castro Castro, obispo de Cuernavaca, señaló que los hechos violentos ocurridos el 22 de febrero de 2026 en diversas entidades confirman patrones estructurales y no episodios aislados, lo cual limita el diagnóstico y reduce la eficacia de las respuestas institucionales. El comunicado, suscrito también por el secretario general Héctor M. Pérez Villarreal, se difundió desde la Ciudad de México y expresa cercanía con las poblaciones afectadas.
El operativo, ejecutado por fuerzas federales en Tapalpa, Jalisco, derivó en la muerte de “El Mencho” y generó reacciones criminales inmediatas: 252 bloqueos carreteros en 20 entidades, quema de vehículos, ataques a negocios y suspensión de actividades en estados como Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Colima y otros.
La CEM recomendó reforzar medidas preventivas, limitar desplazamientos innecesarios, atender indicaciones oficiales y evitar la difusión de rumores que generen alarma social. El organismo enfatizó que las políticas de seguridad deben superar enfoques reactivos y consolidar mecanismos permanentes de colaboración entre autoridades federales, estatales y municipales, con participación ciudadana y programas preventivos en comunidades expuestas.
La CEM invitó a intensificar la oración por la paz y a acompañar las acciones espirituales con compromisos sociales orientados a la reconciliación y la convivencia pacífica. Subrayó que la estabilidad nacional requiere políticas sostenidas que atiendan las causas de fondo, especialmente en entidades con antecedentes de confrontaciones criminales como Jalisco.

