Por. Aylin Paredes
El cuerpo de Paolo Sánchez Carrasco, un adolescente de 14 años, fue hallado sin vida el pasado sábado en el Parque Nacional Izta-Popo, tras varios días de búsqueda intensa en el volcán Iztaccíhuatl. Reportado como desaparecido desde el 12 de julio, el menor ingresó al parque por Paso de Cortés, presuntamente mezclándose con un grupo de montañistas para evadir los controles de vigilancia, según explicó María Teresa Ortega Obregón, presidenta de la Brigada de Rescate Socorro Alpino de México.
Más de 70 rescatistas de alta montaña participaron en la operación, que comenzó el 17 de julio tras el reporte de las autoridades del parque. El sábado, en una ruta comercial del corredor alpino, el equipo localizó la mochila de Paolo, confirmando poco después que el joven ya no presentaba signos vitales. Andrés Oliver, rescatista, señaló que la causa probable de la muerte fue una caída, dado el terreno rocoso fuera del camino habitual. Horas antes de su fallecimiento, Paolo grabó un video donde reconocía las dificultades de su ascenso, admitiendo que no llevaba equipo adecuado, como sleeping bag, para enfrentar las temperaturas bajo cero.
Por su parte, alpinistas expertos como Eduardo Sánchez destacaron los riesgos de ascender el Iztaccíhuatl, la tercera montaña más alta de México, sin preparación ni equipo. Testigos en redes sociales relataron haber visto al menor subir solo, con apenas dos barras energéticas, y mencionaron una tormenta de nieve esa noche. Este incidente pone en relieve el aumento de accidentes en la zona, atribuido al creciente número de personas que intentan escalar sin experiencia. Las autoridades y grupos de rescate insisten en la importancia de contar con equipo adecuado y guías capacitados para evitar tragedias similares.
