El conjunto de Cruz Azul extendió su racha negativa a nueve encuentros consecutivos sin conocer la victoria, tras igualar 1-1 en su visita a los Gallos Blancos de Querétaro. La escuadra celeste, que arrastra seis compromisos de liga sin sumar de a tres, inauguró el marcador apenas a los nueve minutos gracias a una intervención de Jeremy Márquez; el mediocampista aprovechó un rebote dentro del área para vencer las redes locales con un potente derechazo. Sin embargo, la ventaja se diluyó antes de concluir la primera mitad, cuando el propio Márquez, en un intento fallido de despeje tras un centro al área, terminó enviando el esférico al fondo de su propia portería durante el tiempo de compensación del primer periodo.
A pesar de los esfuerzos por romper la paridad en la segunda mitad, la falta de contundencia y la fortuna jugaron en contra del cuadro capitalino, que no celebra un triunfo desde el pasado 8 de marzo. Una de las oportunidades más claras ocurrió en la agonía del partido, cuando un tiro libre ejecutado por Luka Romero fue desviado accidentalmente por Gabriel Fernández, enviando el balón por encima del travesaño cuando la anotación parecía inminente. Con este resultado, la Máquina se mantuvo provisionalmente en la cuarta posición con 30 unidades, aunque su puesto en la tabla general quedó condicionado al desempeño del Toluca en su próximo compromiso frente a Mazatlán.
Por su parte, el cuadro de Querétaro alcanzó los 17 puntos para ubicarse en el decimotercer peldaño de la clasificación, confirmando matemáticamente su ausencia en la fase final del torneo. El encuentro dejó un sabor amargo para el club cementero, que no solo falló en su objetivo de asegurar una mejor posición en la liguilla, sino que profundizó una crisis de resultados que comienza a generar presión en el entorno institucional. Ahora, el equipo deberá replantear su estrategia para cerrar la fase regular y corregir las desatenciones defensivas que, como en esta jornada, les arrebataron la posibilidad de regresar a la senda del triunfo.
