En una sesión marcada por tensiones y manifestaciones, el Congreso de Guanajuato registró un empate de 18 votos a favor y 18 en contra en la discusión para despenalizar el aborto, por lo que el tema se someterá nuevamente a votación el próximo jueves. De persistir el empate, la iniciativa podría posponerse al siguiente periodo ordinario o archivarse. La jornada, que se extendió hasta las 16:00 horas, reflejó la polarización en torno a este tema, con gritos de grupos provida y proaborto resonando dentro y fuera del recinto legislativo.
El bloque a favor de la despenalización sumó los 11 votos de Morena, dos de Movimiento Ciudadano, dos del Partido Verde, dos del PRI y uno del PT. En contraste, los 16 legisladores del PAN, un voto del PRD y la priista Rocío Cervantes defendieron la postura provida. En tribuna, la panista Susana Bermúdez apeló a los valores familiares, mientras Jared González, también del PAN, argumentó que el aborto atenta contra la vida desde la concepción. Por su parte, Abraham Ramos de Morena cuestionó la criminalización de las mujeres, destacando que la Fiscalía General del Estado abre más carpetas por aborto que por feminicidios.
Además, tres dictámenes previos fueron archivados con mayorías lideradas por el PAN, PRD y parte del PRI. Estos incluían reformas constitucionales para proteger la vida desde la concepción, modificaciones a la Ley de Salud para incluir servicios de interrupción legal del embarazo y cambios a la Ley de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. La presidenta del Congreso, Miriam Reyes, llamó al orden en repetidas ocasiones ante las protestas de activistas, quienes ocuparon el salón desde las 8:30 de la mañana.
Guanajuato, una de las pocas entidades donde el aborto sigue penalizado, mantiene el debate abierto. Celaya lidera en carpetas de investigación por este delito, evidenciando la urgencia de resolver esta controversia legislativa.
