La presidenta Claudia Sheinbaum acusó la persistencia del machismo y la misoginia en las críticas contra su administración, pero aseguró que su equipo se mantiene firme con convicción y fraternidad hacia el pueblo mexicano. Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria vinculó estas ofensivas a un reciente incidente de acoso que algunos calificaron de montaje. Sheinbaum enfatizó que tales ataques no debilitan su compromiso con la transformación del país.
Sheinbaum describió las críticas como inevitables e irracionales, ya que surgen tanto por acciones como por omisiones del gobierno. En particular, la presidenta relató su experiencia de acoso callejero, al que detractores tildaron de simulación para deslegitimar su liderazgo. Además, reprochó a ciertos medios la revictimización de las mujeres mediante la publicación de fotos sensibles en portadas, seguida de disculpas superficiales que no mitigan el daño causado.
La mandataria priorizó el contacto directo con la ciudadanía sobre las redes sociales o la televisión, donde percibe manipulaciones constantes. Con esta cercanía, Sheinbaum argumentó que el gobierno resiste las presiones opositoras y fortalece su convicción colectiva. Finalmente, la presidenta invocó la solidaridad de género como escudo contra el machismo, al afirmar que los críticos subestimaron su resiliencia por su condición femenina.
