Por: Aylin Paredes
Susan Saravia, una joven de 22 años y estudiante de Derecho en la Universidad Autónoma de Campeche, denunció públicamente haber sido víctima de una violación grupal el pasado 31 de marzo. En un video difundido este martes, la joven identificó a sus tres presuntos agresores, Ángel N, Jorge N y Yeshua N, quienes, según ella y su madre, Luisa Elizabeth Ramírez, tienen vínculos con el partido Morena, que gobierna el estado. La denuncia ha destapado señalamientos de influyentismo y presuntas irregularidades en el proceso judicial.
La Fiscalía General de Campeche (FGECAM) detuvo a Ángel N el 10 de julio tras realizar cateos en la capital del estado, mientras que Jorge N y Yeshua N permanecen prófugos. Susan, apoyada incondicionalmente por su madre, relató que los agresores tenían conocimiento de la denuncia desde el primer momento, lo que Ramírez ha calificado como una de varias anomalías en el caso. Además, la familia de uno de los acusados habría ofrecido a Susan “casa, coche y dinero” para que retirara la denuncia, según declaraciones de la víctima.
Por su parte, Ramírez ha buscado sin éxito el respaldo de autoridades estatales, incluyendo a la gobernadora Layda Sansores y a la secretaria de Gobierno, Elisa María Hernández Romero, quien solo respondió con un mensaje pidiéndole “un voto de confianza”. Susan también reveló que al menos otras siete mujeres han contactado a su familia, afirmando haber sido víctimas de los mismos agresores, lo que sugiere un patrón de violencia.
El caso ha reavivado el debate sobre la violencia machista en México, evocando casos como el de “La Manada” en España (2016) o el de Daphne Fernández en Veracruz (2015), ambos marcados por el influyentismo de los agresores. “No me van a silenciar. Quiero justicia”, afirmó Susan, decidida a enfrentar las consecuencias de su denuncia pública mientras el proceso judicial sigue su curso.

